después de subir ligerito las escaleras, me encontré una puerta abierta. decidido, la cerré detrás de mí y saludé con un beso a quien me esperaba. no hacía falta hablar. de hecho, casi mejor no hacerlo. las reglas del encuentro estaban marcadas. ni nombres, ni comentarios. simplemente dejar que pasase lo que queríamos que ocurriera. labios que encuentran labios, manos que encuentran manos, cuerpos que encuentran cuerpos. parecía que ambos teníamos prisa, así que el ritual de desnudarnos tardó apenas segundos. un poco por pudor, sin embargo, nos quedamos únicamente en ropa interior. en menos de lo que canta un gallo, estaba dispuesto. ayudaba sentir por todo mi cuerpo el calor, quizá un poco febril, de un cuerpo ajeno. descubrir y descubrirme. dejarme querer, si bien querer quizá no es la palabra. la temperatura de la habitación iba aumentando. buscábamos un ritmo en el que nos encontráramos cómodos. un vaivén que nos llevara un poco más lejos de la gris realidad. llegó un momento en que no había vuelta atrás. iba a pasar. realmente la idea del sexo iba tomando fuerza. llegó el momento de tomar la batuta. y de convertirme en el director de orquesta. abracé su cuerpo y lo coloqué en posición. lo cubrí con todo mi cuerpo, sin dejar un centímetro de piel al descubierto. el contacto era total. todo estaba donde quería que estuviera. el ritmo se volvió frenético. su cuello estaba brillante por la mezcla de sudor y saliva. su espalda, enrojecida. su respiración, entrecortada. mis ojos, blanquecinos. mis manos, exploradoras. yo, dispuesto. a punto. enorme.
la atmósfera de excitación explotó como una pompa de jabón. sólo quedaron cuerpos amontonados como ropa sucia. el espíritu sobrevoló la escena, libre durante cinco segundos. hasta que se dio cuenta de que la inocencia tarda en volver a aparecer. en volver a crecer. tímido y sonrojado, me volví a vestir y me fui por donde había venido. más ligero, pero con un vacío en mi candor, que habría de reconstituirse para la siguiente vez. if any.
“sexo (pedro guerra)”
ESTÁS ENFERMO
SI PIENSAS TODO EL DÍA EN EL SEXO,
NO ES NADA BUENO, NO, NO,
ESTAR HABLANDO SIEMPRE DE SEXO.
PERO HAY UNA MUJER DESNUDA
EN CADA TARRO DE YOGUR,
EL CUERPO QUE JAMÁS SOÑASTE,
EN LAS HOJILLAS DE AFEITAR,
EN LA PASTA DE LOS DIENTES,
Y A LA HORA DE CENAR,
ESA MUJER BLANCA Y DESNUDA
QUE SE OFRECE Y QUE SE DA.
ESTÁS ENFERMO
SI PIENSAS TODO EL DÍA EN EL SEXO,
NO ES NADA BUENO, NO, NO,
ESTAR HABLANDO SIEMPRE DE SEXO.
PERO HAY UNA MUJER DESNUDA
QUE TE TREPA POR LA PIEL
LOS PECHOS QUE JAMÁS CANTASTE,
FLOTANDO EN EL CAFÉ,
EN EL COCHE, EN EL ASIENTO
DELANTERO, ESTÁ OTRA VEZ
ESA MUJER BLANCA Y DESNUDA
QUE TE VUELVE DEL REVÉS.
SI FUERA EQUILIBRADO
JUSTO IGUAL POR IGUAL
EL SEXO QUE NOS NIEGAN
CON EL SEXO QUE NOS DAN
EN VEZ DE TANTO JUEGO
Y TANTA GENTE SILBANDO
ME PASARÍA LA VIDA…
ESTÁS ENFERMO
SI PIENSAS TODO EL DÍA EN EL SEXO,
NO ES NADA BUENO, NO, NO,
ESTAR HABLANDO SIEMPRE DE SEXO.
PERO HAY UNA MUJER DESNUDA
DÁNDOLE AL BRONCEADOR
Y EN EL FRESCOR DE LA PLAYA
Y DE SU CHICLE SE MASTICA SU SABOR,
UNA MUJER DESNUDA,
PUEDE HABER INCLUSO DOS,
ESA MUJER BLANCA Y DESNUDA.
QUIÉN FUERA DE ESA FLOR.
ESTÁS ENFERMO
SI PIENSAS TODO EL DÍA EN EL SEXO,
NO ES NADA BUENO, NO, NO,
ESTAR HABLANDO SIEMPRE DE SEXO.